INHRR y SACS articulan programa de vigilancia y control de alimentos

Con el propósito de garantizar la inocuidad y calidad de los alimentos consumidos por la población, autoridades del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR) y del Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS) sostuvieron una reunión de trabajo para articular e implementar el Programa de Inspección y Fiscalización de la Vigilancia y Control en la Cadena Productiva y de Suministro de Alimentos.
 
​Esta estrategia conjunta busca transitar de un sistema predominantemente administrativo a un modelo de vigilancia continua y preventiva, apoyado en la trazabilidad y en programas de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP), orientado a reducir y controlar las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).
 
​Dentro de las competencias operativas, el INHRR actuará como soporte de la vigilancia sanitaria mediante la ejecución de análisis fisicoquímicos, microbiológicos y de contaminantes para certificar el cumplimiento de las normativas de calidad e inocuidad de los productos alimenticios.
 
Por su parte, el SACS llevará a cabo las inspecciones físicas periódicas en mataderos, plantas procesadoras, avícolas, salas de desposte, almacenes, distribuidoras y establecimientos comerciales para verificar las condiciones higiénicas.
 
​En el desarrollo de las mesas de trabajo se definieron cuatro criterios fundamentales para la selección de los productos: riesgo epidemiológico, vigilancia de aditivos, control de fraudes o adulteraciones e impacto en la canasta básica. Como resultado, se estructuró un plan piloto con fecha de inicio prevista para el próximo 15 de septiembre, enfocado en rubros de consumo masivo como café, sal, azúcar, leche en polvo, arroz, queso blanco, sardinas enlatadas y embutidos (salchichas, tocineta, jamón de pierna y jamón de pavo).
 
​Con esta iniciativa, el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel y el Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria consolidan un trabajo mancomunado e interinstitucional que reafirma el compromiso del Estado venezolano en la protección de la salud de los venezolanos y las venezolanas.