Vigilancia genómica ha permitido reportar variantes de preocupación y de interés en el país

Prensa Mincyt/IVIC/Edith García.- Del 17 al 21 de octubre se estará llevando a cabo en la Biblioteca Marcel Roche del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) el Simposio “Avances de investigación en COVID-19 y patógenos virales emergentes en Venezuela”.

La actividad cuenta con un panel de expertos que abordarán distintos temas el primer día de actividad, entre los que se encuentran: ¿Cómo ha enfrentado Latinoamérica la vigilancia genómica del SARS-CoV-2?, estrategia venezolana de vigilancia genómica del SARS-CoV-2, variabilidad genética del hospedero y COVID-19, epidemiología de aguas residuales y monitoreo del SARS-CoV-2 en la ciudad de Caracas, detección del virus SARS-CoV-2 en aguas residuales de la ciudad de Caracas y filogenia de las variantes del SARS-CoV-2 en Venezuela, todos estos contenidos en la variabilidad genética.

David Coll, subdirector del IVIC, dio la bienvenida a la actividad y agradeció a todos los entes que participaron en la organización de este importante evento, al tiempo de dar un breve resumen de la aparición del SARS-CoV-2 y las manifestaciones clínicas de la enfermedad que dio origen al decreto de la pandemia en marzo de 2020.

“Desde la aparición del COVID-19 en el mundo, hasta ahora, casi 600 millones de personas han sido infectadas y se han producido 6,5 millones de muertes. De allí que los sectores sanitario y científico tuvieron un rol protagónico, el primero por su desempeño en la atención directa de los enfermos de COVID-19 y el segundo por dedicarse al estudio de este virus y de la enfermedad que provoca. En Venezuela, el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, luego de la estandarización del método, inició con el diagnóstico molecular del COVID-19, labor que más adelante se extendió a una unidad móvil en la frontera con Colombia, seguido por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y posteriormente en el Centro de Diagnóstico de los estados Zulia, Yaracuy, entre otros. Este proceso diagnóstico condujo a la detección de casi 550 mil casos positivos por el COVID-19 en el país”.

En su participación en el simposio Flor Pujol, investigadora y jefa del Laboratorio de Virología Molecular del Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), señaló que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado la vigilancia genómica de las variantes a través de la secuenciación del genoma completo.

“Con 8 % de la población mundial, Latinoamérica ha contribuido con el 3 % de las secuencias genómicas depositadas en la base de datos de la Iniciativa Global para Compartir los Datos de los Virus Gripales (GISAID), con gran variabilidad entre los países que la conforman, sin embargo, en algunos países han adoptado estrategias rápidas alternativas a la secuenciación masiva para realizar de forma efectiva la vigilancia genómica en sus países. Estas incluyen PCR en tiempo real usando sondas específicas para las variantes o secuenciación parcial del genoma viral. Con esta última estrategia, en Venezuela se han analizado ya unas 10 mil muestras que han permitido reportar la sucesión de cuatro de las cinco variantes de preocupación en el país y dos variantes de interés”, explicó la experta en virología.